Una rosa me dijo una vez,
que el secreto de la belleza
se esconde en la dulzura
de los ojos del que mira.
Siempre creí que mentía,
hasta que me encontré
disparando versos a la luna.
Ella sólo dibujaba tu rostro.
Ya no puede perdonarme.
Las estrellas me ignoran
cuando hablo de tu figura.
Más de mil y una noches habrán
de pasar para que este soñador
consiga olvidarte.
Germinando emociones by David Marín Martínez is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported License.
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